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En esta serie de artículos, estamos explorando algunos de los peligrosos enfoques de estudio de la Biblia que David Platt identifica en este podcast llamado “Radicalmente Juntos”. En este artículo analizaremos un enfoque de estudio bíblico al que David le llama el “enfoque superficial”, pero también fácilmente se le podría llamar el “enfoque relativo” porque proviene de una visión de mundo que a menudo se le conoce como postmodernismo.

La verdad fundamental del postmodernismo es que la verdad no existe (¡medita en eso por un momento!). El mantra del postmodernismo es, “Lo que es verdad para ti es verdad para ti, y lo que es verdad para mi es verdad para mi”. Y de este patrón básico de pensamiento proviene el “enfoque superficial”.

Haciendo la Pregunta Equivocada

Tú sabes que tu estudio bíblico emplea este enfoque cuando oyes a alguien hacer la pregunta, “¿Qué significa este versículo para tí?” Pareciera que es una pregunta inofensiva, pero entonces, ¿cuál es el daño en hacerla? La verdad es que es una buena pregunta pero no de la manera en que se plantea. La idea subyacente detrás de esta pregunta permite que todos expresen diferentes significados del texto en cuestión que hasta posiblemente se opongan entre sí. David comparte el ejemplo de un podcast en el cual un grupo lee un capítulo de la Biblia, como por ejemplo Génesis 22, donde Dios le dice a Abraham que sacrifique a su hijo, y luego Dios le provee un carnero para el sacrificio, siendo la subsecuente conversación grupal como sigue:

Líder: Entonces, ¿qué significa este pasaje para ustedes?

Bob: “ Bueno, yo creo que este capítulo significa que necesito ir de excursión con mi hijo con más frecuencia, de la misma manera que Abraham fue de excursión con Isaac”.

Líder: Bien Bob, ¿alguien más?

Joe: “Yo creo que según este pasaje, está más que claro que está bien sacrificar animales, lo que significa que nadie debería ser vegetariano”.

Mary (vegetariana): “Perdón, pero eso no es lo que este pasaje me dice a mi Joe. Tal vez lo que este pasaje quiere decir es que yo necesito sacrificarte a tí !”

El problema obvio que se genera al hacer esta pregunta es que se le quita autoridad a la Palabra de Dios, y se le traslada a la mera opinión del hombre. En vez de preguntar que es lo que Dios quizo decir cuando inspiró este pasaje, las personas van a estar más preocupadas de lo que ellos creen que el pasaje les dice a ellos, a pesar de las obvias contradicciones con las interpretaciones de otras personas. Ni que hablar del resto de la Biblia.

Mi Objeción

Tu podrías presentar la siguiente objeción al decir: “¿Acaso no es cada interpretación simplemente la opinión de alguien acerca de lo que el pasaje bíblico significa? ¿Y acaso no existen incontables interpretaciones de la Biblia incluso dentro del Cristianismo histórico? Y si es así, ¡entonces la Biblia es relativa en cuanto a lo que cualquier persona opine!” Esto es parcialmente cierto. Personas de toda la iglesia tienen diferencias en sus posiciones teológicas que obtienen de las Escrituras. Sin embargo, la diferencia está en cómo llegan a un punto de vista en particular. En vez de preguntar, “¿Qué significa este pasaje para mí?” como su punto de partida, se preguntan “¿Qué quizo decir Dios en este pasaje?”. Y al hacer esta pregunta, el intérprete emplea un set de herramientas completamente diferente para responder esa pregunta.

No solo eso, pero cuando las personas presentan una objeción sobre la base de que no ha habido consenso teológico en la iglesia respecto a un tema, a menudo lo hacen de una manera como para sugerir que prácticamente no hay casi ningún acuerdo en relación a la materia en absoluto. El reciente comentario de Andrew Wilson en esta materia nos es de mucha ayuda:

Todos los cristianos, en todo lugar, creen en una sola iglesia, un Espíritu, una esperanza, un Señor Jesucristo, un bautismo, un Dios. Cuando me siento desalentado por las confusiones y debates dentro de la iglesia global, leo el Credo de Nicea, lo que me recuerda lo mucho en que sí estamos de acuerdo.
… Hay todo tipo de cosas por nuestra parte – ignorancia, un corazón duro, pecado, rebelión, incredulidad – que pueden evitar que logremos un claro entendimiento de lo que las Escrituras dicen. De hecho, cuando Jesús interactuó con las personas que habían malentendido algo que él había dicho, tanto de la Escritura o en persona, él nunca culpó a la Palabra de Dios de ser confusa, poco clara, o difícil de entender. Todo lo contrario, él siempre dijo que el problema estaba en los lectores o los oyentes…
…Ignorancia. Tradicionalismo. Ingenuidad. Insipidez, sordera, insensatez. Oposición a Dios. Temor. Pecado. Terquedad. Cuando las personas no entienden algo de lo que Dios ha dicho, Jesús asume que las Escrituras son claras – “Acaso no han leído las Escrituras?!” – y las personas se confundían. Frecuentemente, en nuestra arrogancia, asumimos que es al revés.

Haciendo la Pregunta Correcta

La diferencia entre la pregunta correcta y la pregunta incorrecta, no es materia de la manera en que se presenta el texto en sí mismo, sino en la intención. La diferencia se encuentra en la diferencia entre la hermenéutica y la homilética; entre interpretación y aplicación. Entonces, si al preguntar “¿Qué significa este versículo para tí?”, en realidad estoy preguntando, “¿Cómo este versículo te aplica a tí?”, entonces ya estamos haciendo la pregunta correcta.

Por ejemplo, 1 Pedro 1:14-15 dice, “14 como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníaís estando en vuestra ignorancia; 15 sino, como aquél que os llamo es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir…”. El significado es que deberíamos vivir vidas que sean moralmente diferentes en comparación con los no cristianos, incluso moralmente diferentes en relación a los que nuestros propios deseos nos dicen. Más específicamente aún, esta diferencia moral debería imitar a nuestro Padre Celestial (ver contexto). Al mismo tiempo, la aplicación de este significado se
verá diferente para diferentes personas. Para algunas, significa no ver TV porque les hace perder tiempo e ignorar a Dios. Para otros, significa ponerle filtros a internet y bloqueos para que así no vean pornografía. En ambos casos, el vicio es algo que el mundo hace, y algo que el creyente necesita cambiar. Pero, la primera persona no lucha con la pornografía, y la segunda persona no descuida su relación con Dios debido a la TV. Aun así, ambos siguen el mandamiento de ser santo.

Por lo tanto, la verdadera pregunta que cada uno de nosotros debe hacerse es: ¿Qué estamos buscando cuando estudiamos la Biblia? ¿Un espejo que refleje nuestras opiniones? ¿O una ventana a la verdad de Dios?

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Por David Platt. Derechos de autor David Platt. Usado con permiso. Sitio Web: Radical.net
Eric Parker / Jul 25, 2016. Radical
Traducción: Jorge Flores

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