Este estudio bíblico nos centramos en el evangelio según Mateo 12:20, donde se habla del «pábilo que humea y la caña cascada«. Esta es una profecía de Isaías 43 que se cumple en la persona de Jesús.
Veamos 4 ideas de la enseñanza bíblica de Jesús entregada en el pasaje de Mateo 12:20.
1 • Comprender la profecía de Isaías sobre el Mesías (Isaías 42:3)
2 • La unidad y confirmación que encontramos en esta profecía sobre Cristo Jesús.
3 • El carácter salvador de Cristo frente al religioso y frente al pecador.
4 • La batalla librada desde humildad frente a la opresión del pecado.
La humildad de Jesús
Jesús no contenderá ni alzará su voz en las calles; vino como un Salvador humilde, lleno de justicia, verdad y gracia. Él recriminó a los religiosos que bloqueaban a los que buscaban a Dios, pero trató a los pecadores con mucho amor y misericordia. En su primera venida Jesús acercó el reino de Dios, pero vino a salvar y a buscar a los perdidos. Habitó entre los hombres desde la sencillez de un Salvador humano y cercano, pero con la profundidad y poder de un Mesías Divino y Eterno.
El trato de Jesús hacia la caña cascada y el pábilo que humea
¿Qué significa que la caña está cascada? Una caña que está cascada es una vara que está trizada. Ya no tiene la fuerza como vara, sino que está débil y fracasó en su propósito como caña o vara. Una «caña cascada» es una vara rota y resquebrajada.
¿Qué significa el pábilo que humea? Un «pábilo que humea» es la mecha o hilo trenzado que está quemado y humeando en una vela a punto de apagarse.
La lección de fondo es que mientras el sistema exitista del mundo desecha a los que fracasan, Jesús no los terminará de quebrar ni los apagará. En cambio, su corazón es movido por la miseria de las personas para sacarlas de su «basura» y «miseria» antes que se apaguen. Es como si Jesús te dijera en medio del fracaso: «No es el final». Cristo Jesús extiende su mano de gracia para restaurar, sanar y salvar.
La esperanza y la restauración en Cristo
El Señor Jesús espera a aquellos que se reconocen como «cañas cascadas» y «pábilos que humean», aquellos que ya no pueden más en su debilidad. Él es capaz de transformar tu vida y hacer algo completamente nuevo por su poder y gracia. Al ir a Jesús, Él enciende una llama en la vida de uno y restaura las «trizaduras», haciendo «nuevas todas las cosas» como enseña Apocalipsis 21:5.
Haz tesoros en el cielo después de ser una caña cascada o un pábilo que humea
El Estudio Bíblico de la caña cascada y el pábilo que humea concluye animándote a confiar, poner tu mirada en Cristo y a no hacer tesoros en la tierra, donde todo se corrompe. En el cielo, donde no hay ladrones ni corrupción, hay un lugar preparado para aquellos que aman a Dios. Jesús es el verdadero tesoro, nuestro verdadero y eterno tesoro, que nos amó y entregó su vida para que tengamos vida eterna. Él no apagará a quien está humeando ni quebrará a quien está trizado, sino que lo restaurará para Su gloria.
En solo 23 minutos, mira la reflexión completa en video:








